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La Coctelera

SISTEMAS OPERATIVOS

A mí me preguntan a menudo sobre temas informáticos y reconozco que no siempre tengo respuestas precisas. Uno de los temas más tratados (quizá por esa característica tan común de hablar mucho de lo que menos sabemos) es el sistema operativo que debemos instalar en los ordenadores actuales. Es cierto que hoy día casi todos los equipos que adquirimos incorporan un sistema operativo ‘de fábrica’, por lo que no siempre nos planteamos esta cuestión. Pero esto no nos debe alejar de una realidad que abarca otras opciones.

Pero primero hay que preguntarse: ¿qué es un sistema operativo?. Un sistema operativo es un programa o conjunto de programas de computadora destinado a permitir una gestión eficaz de sus recursos. Comienza a trabajar cuando se enciende el computador, y gestiona el hardware de la máquina desde los niveles más básicos, permitiendo también la interacción con el usuario. Es como un director de orquesta. Si se equivoca de partitura o va a ritmo equivocado provocará que la orquesta -el ordenador- no funcione correctamente.

Los tres sistemas operativos más habituales son Windows, Mac OS y Linux. Windows funciona en los ordenadores con procesadores de Intel y AMD (los más comunes), Mac OS lo hace únicamente en los ordenadores de Apple (aunque ahora ya incorporan también Intel) y Linux funciona en ambas plataformas, aunque está mejor preparado para la primera. A la hora de elegir el sistema operativo hay que tener muy en cuenta el tipo de ordenador que se tiene o que se va a adquirir, ya que una elección equivocada impedirá instalar el sistema operativo deseado.

Empleando un símil automovilístico, usar un flamante coche de carreras para transitar por un camino rural no es la mejor forma de sacar partido al vehículo. Al igual que para cada carretera hay una familia de coches (‘fórmula 1’ para los circuitos, todoterreno para los caminos embarrados o un turismo para las carreteras convencionales), los ordenadores también cuentan con diferentes sistemas operativos especializados en determinadas tareas. El sistema operativo del PC influye en lo que se podrá hacer con él. También influirá, decisivamente, en su facilidad de uso y manejo. Usar un ordenador puede ser algo sencillo, o convertirse en un mar de complicaciones si se escoge el sistema incorrecto.

Microsoft es el gigante informático que produce y comercializa Windows, el sistema operativo que usa el 90% de los ordenadores personales de todo el mundo (su última versión es Windows Vista). Su precio varía según las opciones del fabricante (desde muy básica a una profesional o business) y muchas veces se incluye en el precio del propio ordenador.

Al igual que un turismo sirve para moverse por casi todo tipo de carreteras, Windows es el estándar de facto que cubre la gran mayoría de necesidades del usuario medio. Ya sea para escribir documentos, navegar por Internet, escuchar música, ver películas, retocar fotografías digitales o disfrutar de los últimos juegos, Windows es fácil de usar y configurar, sin necesidad de poseer conocimientos informáticos avanzados. Además, la práctica totalidad de los programas que se comercializan disponen de una versión para Windows. Sin embargo, Windows tiene fama de ser inestable, ya que los bloqueos y cuelgues son frecuentes (sobre todo en versiones anteriores a XP, y Vista aún está bajo lupa). Su seguridad también deja mucho que desear, pues existen multitud de virus que aprovechan fallos del sistema para infectar el PC.

Mac OS es considerado por muchos expertos el sistema operativo más sencillo de utilizar, más innovador y de estética más cuidada. Al igual que un coche deportivo –seguimos con el símil automovilístico-, conjuga elegancia con altas prestaciones, permitiendo a la vez rodar por casi cualquier tipo de carretera. Es un sistema muy fácil de usar y que siempre ha alardeado de que hasta un niño de cuatro años puede utilizarlo sin dificultades, tal y como el mismísimo Groucho Marx afirmaría. Ahondando más, los ratones en los Mac tienen un único botón, en vez de dos, para no confundir al usuario.

Su versión más conocida, Mac OS X, es radicalmente distinta a las anteriores. Con ella ha ganado en estabilidad, seguridad y ausencia de virus. El número de programas disponibles para esta plataforma (sobre todo, juegos) sigue sin ser tan alto como el de Microsoft, aunque cumple las necesidades de cualquier usuario doméstico o profesional multimedia. Es en el retoque, la producción y edición de música, fotografías y vídeos donde este sistema tiene su punto fuerte. Pero su mayor coste no está en la propia licencia de uso, sino en que únicamente funciona en los ordenadores que fabrica la misma compañía. Y estos ordenadores, de una calidad y diseño muy cuidados, no son baratos: aunque hay modelos por debajo de 1.000 euros, es habitual que cuesten sobre los 2.000 euros, especialmente los nuevos Macbooks Pro, presentados en público en la pasada edición de SIMO 2007, en Madrid.

Apple ha vendido más ordenadores que nunca en 2007, facturando más de 2,1 millones de equipos en el último trimestre del año.

Muchos expertos empresariales creen que esto es el resultado del efecto ‘halo’ a partir de los éxitos del iPod y el iPhone.

Linux es el sistema preferido por muchos de los profesionales de la informática y de Internet. Como si de un 4x4 se tratase, ofrece potencia, estabilidad, seguridad contra virus y sirve para realizar cualquier trabajo. Por contra, al igual que muchos todoterreno, peca de falta de comodidad, no es tan fácil de usar como los otros dos y se necesitan conocimientos técnicos para realizar algunas tareas. Aún así, sus últimas versiones son bastante más amigables, por lo que ha empezado a calar entre algunos usuarios domésticos y laborales.

La colección de programas disponibles en algunas áreas como los juegos o las aplicaciones multimedia es aún escasa o de poca calidad, aunque mejora día a día. A la hora de instalar nuevos periféricos, el proceso también se complica: mientras que en Windows y Mac OS es casi automático, en Linux suele ser necesario realizar alguna configuración manual.

Rafael Antonio Moreno
Córdoba, enero 2008

BLOGS

Los que pasamos de cuarenta primaveras recordamos una mítica serie televisiva, posteriormente llevada al cine, titulada Star Trek. En el futuro espacial que nos proponían los episodios de los tripulantes de la nave Enterprise, comandada por el capitán James Tiberius Kirk, no faltaban las anotaciones diarias en su famoso Cuaderno de Bitácora Estelar. Se mantenía, pues, el relato escrito recogido en un libro en el que se apunta el rumbo, velocidad, maniobras y demás accidentes de la navegación, hábito y a la vez necesidad que ya estaba instituidos en los navegantes marinos desde tiempos muy pasados.

Estas bitácoras, reconvertidas al mundo informático y a su peculiar jerga, son los que ahora denominamos blogs.

Los blogs, weblogs o bitácoras son el fenómeno de mayor actualidad en la Red. Se trata de sitios web donde se recopilan cronológicamente mensajes de uno o varios autores sobre una determinada temática a modo de diario personal.

Las bitácoras han conseguido que la publicación de contenidos en la Red esté al alcance de cualquier internauta. Y es que existen varios servicios gratuitos con herramientas sencillas que permiten poner un weblog en marcha en menos de cinco minutos, sin ningún conocimiento previo.

Básicamente, un blog no es más que un espacio personal de escritura en Internet en el que su autor publica artículos o noticias (post) que pueden contener texto, imágenes e hipervínculos. Los nuevos contenidos se añaden vía web desde el propio navegador y sin necesidad de ningún otro programa auxiliar.

Están pensados para utilizarlos como una especie de diario on line que una persona usa para informar, compartir, debatir periódicamente sobre las cosas que le gustan e interesan.

Los primeros blogs datan de mediados de los 90 y el término se acuñó en 1997. No obstante, el salto a la fama de estos diarios públicos se dio en 2002 gracias a la guerra de Irak. Diferentes grupos políticos norteamericanos, a favor y en contra, de la guerra publicaron numerosos blogs en Internet donde opinaban sobre el conflicto. A ello se sumaron algunos habitantes de Bagdad como Salam Pax que describían la guerra sobre el terreno. El blog de Pax llegó a publicarse como libro y los medios de comunicación comenzaron a hacerse eco de estos diarios digitales como una alternativa a la información unilateral y cribada de la televisión oficial que cubría el conflicto. Para el año 2003, obras de consulta como el Oxford English Dictionary o el Webster's Dictionary recogían el término blog y sus derivados. Durante los últimos años, el papel de los weblogs como catalizador de opinión ha crecido desmesuradamente. Se estima que el número total de blogs se dobla cada cinco meses.

Hay weblogs que ofrecen información propia y elaborada por su autor. Hay otros que simplemente recopilan lo más interesante que encuentran en la Red, convirtiéndose así en una especie de recurso documental que también cumple su función. Por supuesto, los hay que reúnen ambas características.

Entre los elementos esenciales de un blog, podemos mencionar, en primer lugar, la portada. En ella portada del weblog aparecen primero las anotaciones más recientes. Cada uno de estos post suele incluir un título, la fecha de publicación, el nombre del autor, y un enlace que conduce a un formulario en el que los visitantes pueden escribir sus comentarios.

Todo blog incluye también uno o varios menús con en nombre de los temas o categorías en las que se clasifican las entradas, de forma que cuando se pulsa sobre uno de esos nombres aparecen en pantalla únicamente los artículos incluidos en esa categoría. Además es habitual un apartado con información sobre el autor o autora y una colección de enlaces a sitios web recomendados.

Además de las características básicas comentadas, los blogs pueden tener otras características avanzadas en función del sistema de publicación elegido. Por ejemplo, un buscador de contenidos, un aviso automático cuando otro blog ha enlazado alguno de tus artículos, un sistema de administración de plantillas o diseños, generación de RSS para la sindicación de contenidos y su tratamiento, administración de imágenes, etc.

Otros complementos pueden ser una lista de los últimos comentarios añadidos por los lectores, una relación de los artículos más comentados o los datos estadísticos de las visitas. Estos recursos permiten hacer un seguimiento del weblog y también son elementos que ayudan a fidelizar a los lectores.

No hay que confundir los blogs con los foros: son los editores los que comienzan la conversación en sus blogs y definen, por tanto, la temática y el estilo del sitio. Este es un rasgo muy importante ya que un weblog es también la página donde su creador (o creadores) recogen lo más interesante de lo publicado en internet relacionado con la temática que trate, actuando a modo de filtro para sus lectores. Además, al contrario que los foros, los blogs están volcados hacia afuera, no hacia adentro: están muy bien situados en los resultados de los buscadores y enlazan y son enlazados mucho más profusamente.

¿Cómo hacer un blog?

La primera opción es elegir un sistema de alojamiento en alguno de los sitios web que ofrecen un espacio gratuito con un sistema de publicación ya preinstalado (lo más recomendable para no iniciados). A modo de ejemplo tenemos Blogger o La Coctelera, donde se puede crear un blog casi a medida y en pocos clicks.

La segunda posibilidad, para los ya iniciados en el mundo de la informática, es instalar y configurar su propia herramienta de gestión en un servidor web.

Crear y editar un blog básico es tan sencillo como acceder al correo electrónico. Las ganas de contar historias, opinar y conversar estaban ahí, los weblogs se han erigido en la herramienta asequible que necesitaban todas estas voces. Hacer un buen blog comprendiendo los mecanismos que subyacen al género ya es cuestión de conocimiento y talento.

Otro aspecto fundamental para entender el fenómeno blog es que se crean relaciones de confianza y hay rasgos de estilo que favorecen este tipo de relaciones. En los blogs se escribe con un estilo directo, cercano, se conversa. No se trata de encontrarse con una fría crónica de un articulista que preferiría estar haciendo otra cosa, es escuchar la opinión de alguien apasionado por un tema y con el que llevo hablando varios meses.

El auge de los blogs es un hecho sin precendentes. En la empresa, Microsoft, Sun o Intel lo usan como medio de comunicación de sus empleados o con sus clientes. 2.800 trabajadores de IBM, por ejemplo, tienen su blog, mientras Amazon los utiliza para dar que los escritores de los libros que venden conversen con sus lectores, además de haber encontrado un nuevo y sencillo soporte publicitario.

En definitiva, los blogs han venido para quedarse. Más que como competencia del periodismo tradicional, se presentan como un complemento y, por qué no decirlo, de una nueva forma de hacer literatura.

Rafael Antonio Moreno
Córdoba, julio 2007

EL RECONOCIMIENTO ÓPTICO DE CARACTERES (OCR)

El software de reconocimiento óptico de caracteres abreviado habitualmente como OCR (Optical Character Recognition), extrae de una imagen los caracteres que componen un texto para almacenarlos en un formato con el cual puedan interactuar programas de edición de texto.

Mientras que en una imagen los caracteres se describen indicando cada uno de los puntos que los forman, al convertirlos a un formato de texto (por ejemplo ASCII o Unicode), pasan a estar descritos por un solo número, por lo que se produce una reducción significativa del espacio en memoria que ocupan.

Todos los sistemas OCR incluyen un escáner óptico para la lectura de textos, un software sofisticado para analizar las imágenes. Estos sistemas de reconocimiento de texto generalmente usan una combinación de hardware y software para reconocer caracteres. Los sistemas OCR avanzados pueden leer texto bajo una gran diversidad de tipos de letra, pero todavía hay que convenir que el reconocimiento de la impresión manual, es decir, aquella que proviene de la caligrafía humana e incluso las versiones
escritas a máquina, que se encuentran impresas en otras grafías (especialmente aquellas con un número muy grande de caracteres), sigue siendo una fuente de intensa investigación, son difíciles de tratar y en este sentido no se ha avanzado mucho.

La utilidad de los sistemas OCR es inmensa pues permiten a los usuarios aprovechar el incesante potencial de los ordenadores para acceder a los textos impresos. EL OCR está ya siendo utilizado de una manera muy extendida pues permite realizar trabajos en pocos segundos que de otra manera llevarían horas.

A día de hoy, el reconocimiento preciso en textos mecanografiados con escritura en caracteres latinos se considera un problema resuelto en la gran mayoría de sus aspectos.

Actualmente, junto con el texto, se registra también el formato con el que ha sido escrito.

Una variante del OCR es el OMR (optical mark recognition) que se utiliza para reconocimiento de marcas. Un ejemplo sería la corrección automática de exámenes de tipo test, en los que la respuesta correcta se rodea con un círculo.

Los sistemas para el reconocimiento de los textos escritos a mano alzada han disfrutado, en años recientes, de algunos éxitos comerciales. Entre estos se encuentran los dispositivos conocidos como asistentes digitales personales tales como los que se encuentran instalados en el Palm OS. El Newton de Apple fue el pionero en este tipo de asistentes. Los algoritmos que usa el software de estos aparatos se aprovecha del hecho de que se conocen el orden, la velocidad y la dirección de los segmentos de línea como información de entrada. El usuario se puede entrenar y ayudar al dispositivo usando solamente formas específicas de letras. Estos mismos métodos no se pueden trasladar a los programas que se encargan de interpretar los caracteres de documentos escaneados y sigue siendo un problema de cierta entidad.

La proporción de texto reconocido se encuentra, actualmente, entre el 80 y el 90, en el caso de caracteres escritos a mano con gran claridad y pulcritud, pero estos porcentajes disminuyen sensiblemente en el caso de los escaneos de texto y es muy frecuente encontrar docenas de errores por página escaneada. Este problema condiciona la tecnología OCR haciéndola una tecnología útil en un reducido número de contextos. Esta variedad de OCR se conoce comúnmente en la industria como ICR (Intelligent Character Recognition).

El reconocimiento de textos cursivos, en el que todas las letras se encuentran conectadas formando una palabra, es un área de intensa investigación, con proporciones de reconocimiento incluso más bajas que las que se dan en los textos impresos a mano pero mediante caracteres individualizados. Para elevar los porcentajes de aciertos en la escritura caligráfica se requiere el uso adicionar de otro tipo de información, ya sea gramatical o contextual. Por ejemplo, el reconocimiento de palabras enteras que se encuentran, previamente, clasificadas en un diccionario es un problema más fácil de resolver que tratar de analizar, de manera individual, los caracteres de la escritura.

Un claro ejemplo de información contextual es la lectura de la línea donde se escribe la cantidad en un cheque (que se encuentra siempre escrita como un número). Aquí, el uso de un diccionario de reducidas dimensiones puede incrementar de manera considerable el porcentaje de aciertos. El conocimiento de la sintaxis gramatical de una lengua, que es explorada, puede también ayudar para determinar si una palabra es más probable que sea un verbo o un sustantivo permitiendo, de esta manera, una mayor exactitud. Simplemente por sí mismos, las formas de los caracteres individuales cursivos no pueden contener bastante información para reconocer con precisión todos los escritos a mano.

Existen otras áreas de colaboración, donde los humanos ayudan a las máquinas, y viceversa. Las técnicas de procesamiento de imágenes pueden ayudar a una lectura extraordinariamente compleja para un ser humano tales como el Palimpsesto de Arquímedes o los Manuscritos del Mar Muerto. Para problemas de reconocimiento muy complejos se usan las redes neuronales ya que pueden efectuar, de manera indistinta, tanto transformaciones no lineales como transformaciones afines.

Como ejemplos actuales de programas OCR se pueden mencionar: Finereader, Omnipage y alguno más que rueda en Linux. Básicamente funcionan bajo el mismo patrón. Personalmente he empleado los dos primeros y me ha dado mejor resultado el Finereader (versión 8 en español), pero esta apreciación, como insisto, es subjetiva y depende del trabajo que se tenga que realizar. Una vez configurado el escáner conectado al equipo, se escanea digitalmente el texto correspondiente, se lee, se detectan incongruencias y se aplica el corrector ortográfico (diccionario en español), permitiendo libertad al usuario para modificar el texto escaneado. En la versión de Finereader empleada se nos posibilitar el plasmar el fichero con el texto escaneando en distintos formatos, incluso en pdf. Los resultados son muy aceptables en la mayoría de los casos. El asunto se complica cuando existen tablas o cuadros, lo que requiere a menudo un perfilado manual posterior.

Rafael Antonio Moreno

Córdoba, Abril 2007

Utilidades "widgets"


En el artículo de este número de la revista pretendo acercar una utilidad muy interesante que cualquiera de nosotros puede utilizar en el pc y que no nos costará ni un solo euro.

Muchas veces nos habremos preguntado cómo mejorar la apariencia de nuestro escritorio electrónico, porque, de tanto usarlo, y al margen de los fondos de pantalla, nos resulta aburrido y falto de interés.

Hay herramientas que no solamente nos ayudarán a mejorar la apariencia de nuestro ordenador, sino que además nos proporcionarán una información, en muchos casos, útil.

Hablamos de Yahoo! Widgets Engine (anteriormente conocido como Konfabulator), que es un gestor de widgets o pequeñas aplicaciones concebido para Macintosh pero que posteriormente se trasladó a Windows.

Yahoo! Widgets Engine es un entorno que nos permite ejecutar pequeños programas o utilidades (que el programa llama widgets), con los que puedes hacer prácticamente lo que quieras.

La aplicación es ampliable y permite a cualquier tipo de programador desarrollar nuevas herramientas para Yahoo! Widgets Engine por lo que su nivel de personalización y complementación es increíble.

Desarrollados en un entorno runtime de Javascript, hay widgets de todo tipo: relojes con alarma, calculadoras, listas de tareas, pequeñas ventanitas donde mostrar tus fotos preferidas, o incluso utilidades que obtienen información práctica de páginas web, como la cotización de bolsa o la previsión del tiempo para tu ciudad. Su integración con Yahoo nos permite a su vez utilizarlo para consultar nuestro correo de Yahoo!, su servicio de mensajería, o su famoso buscador.

Todas las aplicaciones se pueden abrir por separado y configurarlas independientemente.

El formato es bastante fácil de aprender por lo que cualquier usuario puede crear sus propios widgets. De todas formas, además de los que incluye, desde la web del autor podrás descargar unos cuantos más. Una de las ventajas de estas utilidades es que al iniciar Windows se cargan solas sin la intervención del usuario, gracias al motor residente que las gestiona y que consume muy pocos recursos del sistema.

Cada una de estas pequeñas utilidades tiene sus propias opciones de configuración; su formato es además totalmente abierto y muy fácil de aprender, de forma que puedes crear tus propios widgets con gran facilidad, añadirles skins, cambiar su funcionalidad para adaptarla a tus necesidades, en fin, cualquier cosa que se te ocurra.

El programa que gestiona estas utilidades es descargable desde la página http://widgets.yahoo.com/gallery/.
La página es sencilla e intuitiva, lo que ayuda a descargar los distintos accesorios que se deseen. Dado que ya se han acumulado más de 3800 widgets, la página tiene un buscador y una clasificación por temas, lo que facilita encontrar el widget deseado. El sitio se actualiza permanentemente con las incorporaciones que los creadores de widgets realizan.

Por concretar, nos centraremos en la descripción de cuatro widget, de los más clásicos. Uno de ellos se denomina “Yahoo Weather”. Esta utilidad es una auténtica mini estación meteorológica en tiempo real de casi cualquier ciudad del mundo que se elija. Además presenta una previsión del tiempo para los siguientes días. Es configurable en cuanto a colores, transparencia, tipo de letra, etc. Es una utilidad práctica y sencilla. Necesita, al igual que otros widget, conexión a Internet.

Otro widget interesante y que mejora el escritorio es el llamado “Picture frame”. Es un marco de fotos virtual que se alimenta de las imágenes que nosotros le indiquemos, bien contenidas en una carpeta que almacenemos en nuestro ordenador o bien de las facilitadas por el sitio “Flickr” o de “Yahoo photos”. Para estos dos últimos casos se necesitará conexión a internet. Podemos configurar el marco de las fotos, el orden en que aparezcan las fotos o imágenes y el tiempo que pasa en cambiar de una a otra. En definitiva, una manera fácil de ver nuestras fotos de la pasada Navidad, de la playa, de nuestra suegra, lo que sea.

Un tercer widget, muy clásico, es la inclusión de un reloj en nuestro escritorio. Hay decenas de ellos en la página que explicamos. Los hay analógicos y digitales, de línea clásica o moderna. Algunos te avisan al marcar las horas, etc. Al descargar el motor, ya incluye uno. Yo, modestamente, me quedo con el “Glass clock”, muy configurable en tamaño, forma y colores y de aspecto muy agradable.

Por último, explicaremos otro widget de utilidad. Cada vez más necesitamos una herramienta sencilla y a la vez conveniente para controlar nuestra agenda, citas, tareas, etc, que el ordenador nos avise automáticamente de estos eventos. Microsoft Outlook es uno de los mejores gestores de calendario, reconocido internacionalmente y además forma parte del paquete Office de Microsoft. Gracias al widget “Day Planner” podemos combinar la facilidad de uso de las utilidades widget con la potencialidad de Outlook. Sin tener que abrir Outlook, nos aparece en nuestro escritorio las tareas que tenemos que hacer en el día y en los posteriores, de acuerdo con la información que albergue, apareciendo los recordatorios típicos del programa de la Suite ofimática de Microsoft.

El próximo sistema operativo Vista ya ofrece en algunas de sus versiones varias utilidades similares a los widgets que hemos explicado en este artículo. En mi opinión, por el momento, estos widgets son de mejor calidad en su diseño, información y configuración que los proporcionados por Vista, aunque habrá que esperar que la empresa de Gates mejore las prestaciones de estos elementos para estar por encima de su competencia.

Nota: todos los artículos que publico en la revista Añoranza se pueden encontrar en mi blog http://www.espacioblog.com/ticyciencia

Córdoba, marzo de 2007

Rafael A. Moreno

Email:
rafaelmorenocastillo@gmail.com

Rejas y Balcones de Córdoba

¡FELICIDADES ORDENADOR!

Emulando a Barrabás en la afamada novela de Isabel Allende La casa de los espíritus, el ordenador llegó a mi familia por vía marítima, al menos, en sus primeros trayectos en forma de componentes elaborados en el hoy cada vez menos lejano y extremo Oriente.

-¿Dónde le instalamos el equipo?, me preguntó presuroso el técnico al entrar en mi domicilio.

-Pase, le enseño el camino, le respondí raudo, haciendo al mismo tiempo de cicerone imposible en un piso de apenas 90 m2.

Eran las ocho de una tarde fría de primeros de enero de 2000. Hasta entonces me había mantenido muy reacio a incorporar uno de estos aparatos al ya amplio plantel electrónico que, por necesidad fingida o más bien por capricho inútil, integraba el inventario familiar. Temía que una máquina semejante invitase a mantenerme más alejado de los míos, adquiriese prácticas indeseables o, simplemente, generara mayor trabajo, sin contar la dedicación monetaria continua que requiere.

Tras hora y media de angustiosa espera ya estaba todo instalado. Ya solo ante la pantalla me sentía como cuando tienes delante a alguien desconocido y no se te ocurre qué decir ni sobre qué hablar. En realidad, no sabía por dónde empezar. Era el nuevo juguete caro de la casa. Quería saberlo todo y no conocía casi nada. Sin embargo, no era novato ante estas máquinas. En el trabajo, y esto sí que era necesidad imperiosa, trabajábamos con equipos informáticos, así que el lenguaje me era cercano. Pero tenerlo en casa, como uno más de la familia, era diferente. Pareciera tuviese un halo mágico, una modalidad en pequeño de puerta de las estrellas, cual ventana a través de la que se mirara al mundo de otra forma, casi con dominio, como quien atesora una presa tras cazarla, en ese sentido milenario de la posesión humana.

Pasados siete años desde aquella tarde, he de confesar que el pc ha cambiado muchas facetas de mi vida, e incluso de mi comportamiento, aunque esto último sea difícil de demostrar. Han sido muchas experiencias las vividas, algunas increíblemente ciertas para mí y reconozco que me ha abierto inquietudes culturales y de relación humana que considero muy enriquecedoras.

Al margen de mi experiencia, el pc es más viejo. De hecho sobrepasa con creces la mayoría de edad. Acaba de cumplir los 25 años de vida. Esta es la verdadera celebración. Además ya cuenta con un bagaje léxico amplio, digno de encomio. Así, el ordenador es masculino, pero también se le puede llamar computadora, que es femenino (en ámbitos latinoamericanos). Es conocido igualmente como pc (personal computer, su nombre original), equipo informático (en abstracto), a veces la parte sustituye al todo, como cuando le llamamos torre, o cpu (unidad de procesamiento central), etc. Más vulgarmente se le puede reconocer como cacharro, ordenata, quincalla, y en fin, de casi tantas maneras como pudiéramos recopilar.

Lo cierto es que ya forma parte de la vida de muchos de nosotros y lleva una carrera imparable. Se estima que son más de mil millones de ordenadores los que existen en el mundo. Dudo mucho que exista alguien que los haya contado con minuciosidad, pues cada segundo que pasa son miles los que engrosan la lista planetaria.

Es España por cada 100 habitantes hay aproximadamente 20 ordenadores. Esta cifra va creciendo. El problema, en mi opinión, es que el ordenador corra suerte paralela a la de los libros en España, es decir, se compran muchos pero se usan poco (apenas como máquina de escribir, para ver fotos, Internet, chateos y poco más). La bajada sensible de los precios de los ordenadores, la facilidad de acceder a ellos, una mayor cultura informática y el interés por las nuevas tecnologías de la información y la comunicación han hecho posible su masiva entrada tanto en empresas como en hogares. En muchos domicilios ya incluso existe más de uno, funcionando en red, recordando la evolución –más lenta, eso sí- de los televisores en nuestros hogares.

Pero ¿quién inventó esta máquina? Muchos, en la brillante sombra del éxito, se apuntan su autoría. En realidad, el padre y madre a la vez de la criatura es IBM, que presentaba en agosto de 1981 un modelo asimilable a lo que hoy llamamos pc y que encendía el semáforo verde a toda una revolución tecnológica sin precedentes en la historia de la Humanidad. Ese equipo ya usaba un sistema operativo arcaico elaborado por una empresa denominada Microsoft, encabezada por un tal Bill Gates, que por aquel entonces contaba con 25 años.

Las posibilidades que nos viene ofreciendo el ordenador en su evolución fulgurante son ilimitadas y, sin embargo, aun en ciernes. El mundo hoy día se paralizaría si los ordenadores (chicos o grandes) dejaran de funcionar al unísono. Nuestra dependencia de ellos es creciente y preocupante. Nuestros hijos nacen con un pc debajo del brazo. Nos dan lecciones permanentes de su uso y nuestro orgullo queda dañado cruelmente. En la medida en que seamos capaces de considerar al ordenador como un medio en todo momento y no un fin en si mismo, como una herramienta de trabajo, aprendizaje y sana diversión, estaremos en condiciones de aprovechar el resultado final de una era que comenzó hace algo más de un siglo y que me atrevería a denominar, sin excesivo riesgo a error, como la era de las Comunicaciones, con un futuro muy prometedor y apasionante.

Nota: todos los artículos que publico en la revista Añoranzas se pueden encontrar en mi blog http://www.espacioblog.com/ticyciencia

Córdoba, noviembre de 2006

Rafael A. Moreno

Email: rafaelmorenocastillo@gmail.com

PRESENTACION DE ‘TIC Y CIENCIA’

Heme aquí ante un pequeño reto voluntario: intentar acercar el lenguaje áspero y extranjerizado del mundo de los ordenadores y la informática a los amables lectores de esta revista.

Me siento halagado y a la vez responsable ante esta apuesta mía entre tanto talento presente antes y después de esta pequeña esquina donde mi modesta pluma pretende representar la cara amable y llana de la informática entre otros campos de la ciencia. No es mi intención sólo hablar de informática, pues ya existen cataratas de artículos de escribientes que mejor que yo pueden trasladar el lenguaje de los bits a nuestro mundo real. Busca también hablar y compartir con el lector hechos curiosos y atractivos del mundo de las ciencias y la tecnología en sus muy amplios sentidos. Y, sobre todo, elementos prácticos que se puedan aprovechar, nacidos de mi experiencia –modesta- y del aprendizaje gustoso que este economista metido a improvisado científico ha acumulado en estos últimos años. Espero que el no ser ni catedrático del más acá ni doctor del más allá me permita usar un lenguaje sencillo a la par que preciso para transformar mis ideas y experiencia en algo útil para quien se detenga cinco minutos ante mis parrafadas, sin caer, al mismo tiempo, en lugares comunes que no aporten nada sino gasto de tinta para los impresores de esta naciente revista y que al lector, por aburrimiento de esta columna, no le ocurra como al genial Woody Allen cuando le preguntaron si leía y él contestó afirmativamente, que había tomado un curso de lectura rápida y se había empapado Guerra y Paz en veinte minutos. Cuando los periodistas le preguntaron sobre la trama de la novela tolstoiana, Allen se limitó a contestar: ‘Creo que decía algo de Rusia’.

Quizá mi empeño es demasiado ambicioso, pero estoy seguro que, con la ayuda de sus sugerencias y opiniones, lograremos acercar las prioridades en la exposición de los temas a lo que la mayoría de quienes me leen quieran leer.

Veremos desde trucos de ordenador prácticos, repaso de programas informáticos, evolución y avances de lo que llamamos hoy nuevas tecnologías de la información y la comunicación (que dentro de unos años seguirán siendo ‘nuevas’, pues esto de las ciencias, ya se sabe, avanza una barbaridad, como diría el viejo vizcaíno Unamuno), hasta cosas curiosas de las fuerzas naturales que nos rodean y que no advertimos porque nos preocupan y ocupan las cosas que no deberían de preocuparnos y no atendemos a las que realmente importan.

¡Ay, las Ciencias! Recuerdo en mi adolescencia cuando tuve que ‘elegir’ entre bachillerato de ’letras’ y de ‘ciencias’. ¡Menuda decisión! Cómo si la vida se dividiese entre personas que son de ‘letras’ y las que son de ‘ciencias’, dirimiendo batalla sin fin, con jactancia burra incluida de ignorar el de letras las materias de ciencias y viceversa. Y es que esta elección, como muchas que tomamos a diario en la vida, nos conduce por el camino que nos vamos marcando. Por fortuna para mi, el ser economista no imprime un carácter necesariamente ni de ‘letras’ ni de ‘ciencias’, sino todo lo contrario. Habría que inventar una modalidad intermedia para la economía, que se mueve entre el hirviente comportamiento humano y la escalofriante rotundidad de los números y las estadísticas.

Es la ciencia en sí misma lo que más ha avanzado en los últimos años, el logro más llamativo de la evolución científica. Si nuestros antepasados no veían la aplicación de un invento a su vida cotidiana sino en generaciones, ahora, el reloj parece que tiene la misma prisa que tenemos todos por la mañana cuando nos encaminamos al trabajo. Todo corre mucho más que antes, más deprisa. Nos movemos a diario con nuevos inventos y aplicaciones que la ciencia y los científicos (y los intereses comerciales) nos ‘regalan’ a una velocidad que nos impide en ocasiones rumiarlos y aceptarlos antes que otra novedad nos invada con toda su cohorte archipublicitaria, cual cola de dragón bíblico que sacude el cielo lleno de estrellas para arrojarlas con estrépito contra la tierra.

El reto de los avances de la tecnología nos tiene que ayudar a pensar que el mundo que nos espera a nosotros y a nuestros descendientes va a estar plagado de aplicación de tecnologías, robotizado e informatizado, mal que nos a muchos les guste. Por suerte, nuestros hijos parecen ya haber adaptado sus genes al nuevo comportamiento y al nuevo mundo que van a encontrar y no encuentran dificultad alguna en hacerse con los mandos de cualquier nuevo cacharro que se les ponga por delante, dejándonos en clara evidencia de cierta clase de analfabetismo desconocido hasta la fecha e inaceptado por muchos.

Por suerte, las nuevas tecnologías nos regalan inventos como el correo electrónico, esa especie de magia blanca, que permite la comunicación instantánea entre personas, ahogando eso sí, lo bohemio y el romanticismo de las cartas, que con tanto ardor y tachones hemos escrito los que pasamos de los 40, sin mencionar el amor no recatado que expresaban nuestras letras hacia la persona querida. Queda al pie mi buzón virtual para todos aquellos que quieran expresarme sus preferencias en temas y opiniones.

Lejos estoy de pecar de vanidad y de posesión de conocimiento a la hora de escribir en esta columna. Sólo intentaré acercar pequeños trozos a los lectores y, entre todos, compartir este nuevo mundo que, casi de repente, nos hemos encontrado ante nosotros. Ante lo desconocido, lo mejor es perder el miedo, que no el respeto. Ser como aquel niño que soñaba con desvelar los secretos del universo y subía al desván de su casa para abrir los baúles y cajas desvencijadas que sólo contenían libros cubiertos de polvo, revistas de años desconocidos y trastos sin uso.

Rafael A. Moreno

Email: rafaelmorenocastillo@gmail.com